¿Y qué es de la vida de la maternidad en estos nuevos tiempos?

Nuestra cultura nos ha vendido una imagen de que la madre debe tener vocación de entrega, que ser madre hace que tu vida se anule para solo ver por ese ser a quien le has dado vida. ¿Paradójico no? Das vida pero te restas vida. Las madres de antaño conocían todos los oficios del hogar, pisos limpios, ropa lavada, comida servida, tejían, hacían manjares inigualables, hacían tareas escolares, atendían a sus maridos, daban teta, y quien quita que también se dedicaban a la orfebrería como Rosa Oriol.  

Al leer esta lista de oficios, de seguro te asalta una gran cara de sorpresa y viene a tu cerebro el siguiente cuestionamiento: ¿queda algún vestigio de esas madres? Y la respuesta rotunda es, no. Son este sinnúmero de situaciones y conductas anacrónicas las que no tienen cabida en la actualidad, en medio de un mundo tan agitado, donde destaca la liberación femenina y donde la tecnología lleva la pauta a cada segundo.

Ninguna mujer en su mejor juicio, deja su vida solo para ser madres. El tiempo en la actualidad se encuentra administrado entre gran variedad de actividades como los estudios, los amigos, los hijos, y el trabajo, en el orden de prioridad de cada una. Las madres actuales buscan verse cada día mejor, disfrutan cada momento y mientras más lejos de los quehaceres diarios, mejor.

Momentos de angustia y desconcierto

Y aunque todo escrito suena de una manera maravillosa, para algunas de ellas estos momentos pueden generar algún estado de desconcierto y hasta de angustia, sobretodo porque las imposiciones sociales conducen a ciertos cuestionamientos sostenidos por viejas creencias. Lo ideal es ir por nuevos aportes en donde sentirse bien, está bien.

Pequeños consejos para poder disfrutar sin remordimientos

Ser feliz es una premisa para la madre actual, con ello podrá transmitir a sus hijos ese bienestar y de igual manera llevará a cabo todas las actividades que desee hacer, así la mala gana no tendrá terreno que invadir.  Se debe ser cuidadosa de estos malos momentos que pueden atraparnos y que nuestros hijos pueden notarlo con facilidad, así como también pueden hacerlo cuando hay felicidad y armonía. De manera que estos pensamientos deben ser erradicados, los oficios y las tareas deben ser delegados y para ello sólo tú debes saber cuáles son las que no te agradan.

Las críticas siempre van a estar a pedir de boca, y allí es donde una madre debe ser inmune, pues las personas no han superado el sistema tradicionalista de ser madre, por lo tanto siempre va a existir quien comente algún desagravio. Es de hacer notar que en todos los tiempos, las generaciones de relevo pasaron por este mismo tipo de crítica en donde se hacían alusión al comportamiento abnegado de las madres de otrora. Lo que siempre siempre debes tener presente es que no eran mejores, sino que ahora son distintas.

Las madres actuales deben conseguir espacio donde no sean calificadas como «la mamá de», sino que seas solo tú, con tu identidad la protagonista. Algunas actividades complementarias ayudarán con ello, de esta manera te conectarás más contigo.