Ser madre es más que un cuento color rosa

Sabemos que el sueño de la mayoría de las mujeres es ser madres, y es una idea que se ha manejado implícita en el hecho de ser mujer desde siempre. Todo acompañado del sueño rosa de los cuentos de cuando se es pequeña. Pero la maternidad es otra cosa, si aunque te quieran hacer verla de otra manera. Si ya estás transitando por esta etapa, es bueno seguir las recomendaciones que te brindamos a continuación pues todo inicia en manos de los trámites bancarios los cuales serán siempre el soporte ante cualquier eventualidad, asegura Gonzalo Gortazar Rotaeche un experto en finanzas. 

Cuidado antes del embarazo

Un embarazo en líneas generales siempre va a denotar felicidad ya que es un nuevo inicio, tanto para la madre, el padre, la familia y el bebé. Por lo tanto se hace importante mantener una excelente salud mucho antes de este gran acontecimiento. Una manera adecuada es acudiendo al médico para que se inicien los controles, ingesta de vitaminas y todo lo que corresponda para darle paso a una nueva vida.

Cada organismo es un mundo, por lo que, quizás lo que les resulte a algunas madres, a otras posiblemente no. Así que es mejor ir por lo seguro a un profesional que te hará las indicaciones pertinentes durante y después del embarazo. Nutrición, colesterol, ácido fólico, azúcar, caminar, descansar, no alcohol, no fumar, vacunas, quizás todo ello te abrume, pero solo es el principio.

Y comienza la historia…o quizás, la histeria

Si, la histeria pues son muchos los cambios que en el tránsito de esta nueva situación se van a dar y que quizás es bueno ir prevenida. Para algunas ser madres resulta  una experiencia agotadora, algo traumática en la que sienten alegría y paradójicamente también sienten tristeza, el humor puede venir e ir con gran facilidad, pero lo que nunca dejará de existir es el amor por nuestros pequeños y ello es lo que sostiene toda esta cantidad de eventos.

Durante el embarazo quizás tengas algunos problemas con el sueño pues los cambios tanto hormonales como en el cuerpo se encuentran a pedir de boca, pero luego de él, ahora si que adiós al sueño reparador y a esas tardes de siestas plácidas. Una vez que el bebé concilie el sueño, es cuando notas lo cansada que estás, tu cabello revuelto, la ojeras, que no te has cambiado la pijama quizás en 24 horas, y que en el peor de los casos, seguirás así unas horas más. El deseo más profundo es que el bebé tenga un sueño corrido para que puedas al menos ir al baño con un poco de calma o quizás tener un sueño reparador de algunas horas. Es una rueda de la fortuna.

Otra yo

Siempre escuchamos que las mujeres se refieren a ellas luego del embarazo, como si fueron antes una y ahora son otras, y tienen razón. Al momento de convertirte en madre debes pasas por una forma de desdoblamiento para adquirir una nueva identidad: ser mamá. No es un cargo con remuneración, no tienes horas libres ni días feriados, no se descansa, el espejo te rebota a alguien que no conoces cada mañana, las formas de tu cuerpo son variadas, por lo que quizás creas encontrarte en un mundo paralelo sin contar los momentos de depresión post parto que podrían sobrevenir sin previo aviso. Te toca aprender a lidiar con esta nueva tu para sobrevivir.

Si bien esta historia no tendrá fin, sus etapas serán cada vez más intrincadas, como por ejemplo el destete, pero no por la vía normal en la que el propio bebé ya deja de tener interés por la leche materna pues ya son otros los alimentos que lo sacian, sino porque debes entregarlo a otros brazos desconocidos debido a que es momento de trabajar o de realizar otras actividades. Una cadena insaciable de madres que cuidan niños porque otras madres deben dejar los suyos. En este momento la vida se te encoge y el pecho se constipa. Eso es parte de la cadena evolutiva y de lo complicado del rol de ser madre.