La pareja como fuente inagotable de esperanza para una sociedad

En la actualidad hay temas que están en el tapete y uno de ellos es la maternidad responsable, y cómo dejar por fuera el hecho de que los hombres tienen los mismos deberes cuando se trata de un hijo. Inicialmente es bueno aclarar que se trata de un acuerdo entre la pareja, en el que se establece el momento de concebir a los hijos de manera consciente y libre, de cómo llevarán su educación y de la forma en que se cubrirán sus necesidades.

Con el transcurrir del tiempo los conceptos han variado en algunas culturas y en ciertos momentos históricos pero la esencia es la misma pues hay factores como el respeto, el amor y la comprensión que siguen siendo la base para la conformación de una familia, y con ella, los hijos. Pero no solo eso mantiene firme el concepto de familia, ya que cada persona es un mundo y con ella sus ideales de vida,  intereses, expectativas, aspiraciones, incluso sus ingresos monetarios, el pensamiento sociológico y la espiritualidad.

Con respecto a el papel del hombre en una relación tanto de pareja como de paternidad, se hace importante el hecho de que sea tomado de una forma sería pues no se trata de un ensayo sino de una vida, en el que ser padre es un trabajo de crianza, educación y sobretodo presencia ya que el futuro de ese niño está en las manos de quienes lo trajeron al mundo y de ello dependerá el futuro del mundo y de la sociedad.

La familia y los valores

No solo de atención y cubrir los gastos se trata a la hora de establecer una familia,  las personas han dejado a un lado el cultivo y enseñanza de los valores pues no es tarea sencilla ya que para educar, hay que ser un ejemplo. Es bien sabido que los niños aprenden de lo que su entorno le ofrece. En una familia en donde lo primero que se enseñan son los valores, está garantizado su éxito en la sociedad. Y de ello tenemos como ejemplo las familias conformadas hace años, esas que ahora son los abuelos o ya se extinguieron, que lo hicieron todo para alcanzar la meta familiar.  

Si, lo hicieron todo

Una de las mayores victorias de nuestros abuelos y de quienes vivieron antes de ellos, era eso: mantenerse unidos de cualquier manera. Y en ellos las abuelas eran expertas. Tenían conocimientos que quizás en la actualidad muchas de nosotras aún no empleamos. Cuando se trata de amor, por él se hace todo y si el fin último es alcanzar la felicidad, mucho más. Recuperar u obtener ese amor que se perdió o que aún no se encamina hacia nosotras es una experiencia sobrenatural, y si hay que echar mano de ello, también cuenta.

El empleo de hechizo para que regrese un ser querido  ha sido durante la historia de la humanidad, un hecho que nos ha acercado a eso que deseamos con el alma pero que aún no lo obtenemos por diversas razones. Cuando la distancia comienza a marcarse en una pareja hay que recurrir a otras instancias,  en las que los eventos espirituales tengan cabida y nos den una mano con lo que se desea ajustar.