Ideas para seleccionar los pendientes de una bebé

Parece que en la actualidad se ha perdido la costumbre de colocar pendientes a nuestras hijas, de hecho, ya no es un servicio que ofrezcan en los hospitales como antes. Sin embargo, aún se pueden encontrar muchos padres que tienen como preferencia poner pendientes a su recién nacida, en especial si tiene afinidad con alguna marca especial como Tous que ofrece materiales de calidad para estos casos.

Podría ser que nos salten las dudas al momento de comprar los pendientes, si son de oro o de la casa Tous Plata. Es posible que tampoco se haya considerado aún algunos temas que son realmente importantes y que deben ser considerados mucho antes de que se compren los pendientes como el mejor material, el tipo de cierre una forma en específico, entre otros.

Selección de los pendientes del bebé

Una de las primeros detalles que debemos tener presente es el material de los pendientes debido a que la piel de los recién nacidos suele ser bastante delicada, por lo que no se encuentra exenta de posibles alergias. En el caso de los pendientes cuyo materiales contienen níquel, podrían causar una especie de alergia y urticaria. De este modo, lo indicado es que los pendientes del bebé sean en oro o plata. Estos son metales nobles, que generan menos alergias. generan. Siempre debes buscar pendientes hipoalergénicos.

Cuando se trata de elegir una forma, se debe considerar que los recién nacidos pasan la mayor parte del día durmiendo, por lo que en muchas ocasiones este dormirá de lado. La recomendación es que el pendiente no presente formas con aristas, como estrellas, o accesorios que cuelguen. Lo mejor siempre será un pendiente plano, sencillo, redondo y fino. En cuanto al tamaño, se debe tratar de que sea cónsono con la proporción de la carita del bebé por lo que no se le deben comprar pendientes muy grandes, ya que porque eso podría molestarle. Si nos decidimos por aros, que estos no sean muy grandes, pues el bebé podría tirar de ellos y hacerse daño.

El cierre del pendiente siempre será de suma importancia, y en este caso el mejor cierre para los pendientes del bebé siempre será la tuerca a rosca, y ello se debe a que es la más segura la momento en el que el bebé decida arrancarla sin motivo alguno. Así mismo, tenemos la posibilidad de estar seguros de que el pendiente no sobresalga por detrás y pueda lastimar al bebé. En el mercado pueden encontrarse otros cierres como el plástico o la tuerca a presión con plástico, en todos estos casos, la tuerca siempre es más susceptible de perderse. Debemos además, estar observantes de que el pendiente no sobresalga por detrás, ya que podría ser muy delgado y afilado haciendo daño al bebé.

Otro aspecto que amerita consideración, es el peso del pendiente. Si se trata de un pendiente que pesa mucho, la oreja del bebé podría resentirse y con el tiempo el agujero irá rajandose. Ten presente que el material no debe ser pesado. Para un adecuada selección, es importante pensar en nuestra hija, pues se trata de un bebé. De este modo,podemos buscar pendientes que se encuentren acordes a su edad. Y cuanto más sencillos sean, mejor. Tampoco debemos olvidar moverlos o cambiarlos cada cierto tiempo, y ello se hace porque el pendiente va acumulando suciedad en la parte posterior.

Si en medio de tal decisión aún no te encuentras convencido, entonces te recomendamos que dejes que sea ella cuando esté más grande la que decida si hacerse o no agujeros en los lóbulos de las orejas. No debes preocuparte por ello ya que son muchos los padres que suelen dudar si deben o no ponerle pendientes a las niñas cuando nacen. Y es que en ello pueden estar involucradas opiniones tanto de su propia voluntad, como de la familia o los amigos. En gran cantidad de oportunidades, los padres se dejan llevar a poner pendientes a las niñas, aunque no lo tengan muy en claro. Este no se trata de un tema que sea prioritario si se le compara con su salud y bienestar en general, pero algunos padres no dudan y acuden a colocar pendientes a su niña, mientras otros continúan pensando en esa especie de “piercing”.

En medio de toda esta diatriba, podemos tan solo pensar en el cuestionamiento de si los padres deben poner o no pendientes a las niñas. Dejando a un lado la discusión de poner o marcar a la niña por su género, a los padres lo que más les preocupa es que estos pequeños adornos lleguen a causar algún dolor a su pequeña criatura, o quizás pueda molestarla con alguna inflamación del lóbulo de su oreja, eso es quizás lo que los detiene, ese miedo a que se puedan infectar.

Mucho antes, quienes se encargaban de poner pendientes a sus niñas eran las mamás o las abuelas y de una forma bastante artesanal, es decir, con una aguja desinfectada y un hilo que era dejado en el lugar del agujerito. En nuestros días, los colocan en el mismo lugar donde nació o en las farmacias dónde el más valiente o con puntería, limpia y desinfecta bien la zona, pinta unas pequeñas marcas para que queden centrados y perforar los lóbulos de las orejas con una pistola que presiona el pendiente (con algo de punta) sobre la oreja.